Quien hija no se ha sentado en las rodillas de su padre, pero esta guarrilla ya tiene 20 añitos y todavía le encanta sentarse en las rodillas de papa, en donde este tipo maduro le encanta que hija se siente en sus piernas y le comienza a contar un cuento, pero la hija comienza a sentir algo duro creciendo y se pone muy cachonda y mojada, pues el padre se da cuenta que su hija está muy caliente y delicadamente comienza a tocar el coño de su hija sintiendo lo mojada que esta. A partir de ese día sentarse en las piernas de papá ya no serán iguales, donde la hija se sentó en esa gran polla y el padre le dio duro a ese culito enorme de su hija.

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