Una tarde como cualquiera llegue a casa y sin pensar pille a mi madre junto con mi tía desnudas y tocándose sus tetazas, pues esa vista me dio mucho morbo, pues ellas estaba tan calientes que me invitaron a pasar una rato agradable con ellas. Aquella tarde mi madre y mi tía comenzaron a lamerme la polla y las bolas y esas tetazas enormes era una delicia para mi boca. Que tales ubres y ese enorme culazo de mi tía fue un gozo follarlo, pues para ellas dos hubo suficiente lefa para sus bocas donde ellas se lamieron cada gota de leche derramada de en sus rostros.

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