Cada mañana una madre abnegada baña a su hijo, pues ella le gusta que este muy limpio y por esa razón ella lo baña con sus propias manos en especial esa gran polla gorda que tiene su hijo. Ahí vemos como una madre lava con mucha ternura la polla de su hijo haciendo que el hijo se excite para después terminar en la cama, en donde la madre saborea cada centímetro de pinga dura de sui hijo, pues el hijo follo sin piedad la concha de su madre y sacando todo su semen en la boca de ella.

Deja tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*