Desde que llego mi bella madrastra a casa los días no han sido iguales, pues ella es una mujer muy hermosa, rubia natural con unas tetazas bien gordas y naturales. Ella le encanta caminar por la casa ligera de ropa algo que me gusta mucho y siempre la espió como esta vez que está en la cocina ligera de ropa y yo pajeandome viendo es bello culo. Ella no se da cuenta o se hace que no, pero cuando estaba en el baño lavándose esas tetas y ese coño no dude en seguir mirando, pues esta puta madrastra lo hacía a propósito para calentarme la cabeza y follarla como toda una puta que es. Terminamos follando en la cama don ese culo probo una buena polla dura por el ano para acabar sacando toda la leche en su boca.

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