El hijo cada noche espía a su madre una hermosa mujer oriental con unas tetas impresionantes, pues este chaval no sabe qué hacer porque al verla se masturba la mente, pero al parecer la madre sabe que su hijo la espía y ella se masturba en el balo pensando en ser follada por su hijo. Pues el hijo y ni la madre dan el primer paso. Pero esa noche el hijo no se aguanto y entro a la habitación de sy madre y con fuerte abrazo apretando sus enormes tetas comenzó el sexo. El hijo comió ese coño que deseaba hace tiempo y la madre sintió esa verga en su concha mojada y caliente.

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