Madre esta toda una descarada que le gusta andar por la casa con las tetas al aire, pues ella desde que se opero las tetas las tiene redonditas y le encanta exhibirse mostrando esos melones redonditos. Ella le gusta cocinar en bata y desnuda por dentro en donde ella toma desayuno ante la atenta mirada de su hijo que la mira con deseo esas bellas tetas, pues el hijo le pone la polla parada y su madre se sorprende pero se queda con las ganas de probar esa verga dura. En la cocina ya no se pudo resistir y sintió esa pinga en su coño para terminar follando en la habitación donde la madre cabalga como toda una zorra.

Deja tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*