Pues en el viejo oeste un padre vaquero tiene como hija una belleza rubia, pues ella es la última de sus hijas la engreída, en donde el papá le compra de todo pero por una razón y es follar ese culito tierno. Aquella mañana el padre tuvo la gran idea de follar a su hija en la terraza dándole por donde más le gusta y es el por culo, la simpática guarrilla hija gemía como toda una putilla y el padre bombeaba con fuerza ese ano. Para después agarrar su polla con olor a culo de su hija le mete hasta el fondo de su garganta donde la guarrilla soportaba tremenda polla hasta el punto de casi ahogarse. Que cerdilla hija le salió a este puto cabron vaquero.

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