Cada domingo tomo el desayuno con mi abuelo en su rancho, pues él tiene una casa inmensa y mucho dinero. Hoy convenceré a mi abuelo para que sea su mujer, hace tiempo deseo follarme un hombre mayor. Mi abuelo no sabe que hoy tendrá mi coño dulce para su polla, por el cual cuando le dije que me gustaría follar con una hombre muy mayor él puso una cara de sorprendido y más aun cuando me acerque y puse una fresa en sui boca para besarlo, pues mi abuelo me chupo las tetas como un niño y esa polla gorda que tiene me lo trague toda. Mi abuelo le follo afuera en cuatro patas sobre el pasto bombeando mi tierno coño para terminar tragando toda su leche caliente. Qué rica polla y como me gusta su lefa de mi ABUELO.

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