Mi querido abuelo siempre me ha enseñado que para triunfar hay que empezar de abajo, por eso el  me dio una trabajo de su asistente personal donde se encarga de traerle café hasta limpiar su oficina, pero yo tengo otra mentalidad de subir mucho más rápido un puesto de trabajo, y eso le demostré a mi abuelo. Pues el siempre me ha mirado las tetazas que tengo y ahora que está solo en la oficina aprovechare esta ocasión para demostrarle a mi abuelo lo perra que soy y que desde mañana tendré un mejor puesto de trabajo. Qué rica polla tiene mi abuelo y el quedo fascinado con mi clítoris por el cual él jugaba y se lo comió.

 

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