Como todos los domingos el abuelo juega con su nieta, pues ese día la nieta mostró más de lo debido al abuelo que al ver las tetas de su nieta se le puso duro la pinga. El abuelo se acerco y suavemente metió los dedos en las tetas de su nieta en donde ella no dijo nada. El abuelo ese día probara algo que hace mucho tiempo no probaba y es un coño tierno y jugoso, en donde la zorra nieta abrió las piernas para que su abuelo le meta la lengua hasta el fondo de su coñito. Ese día el abuelo le dio gran follada a su nieta y saco toda esa lefa caliente en su coño.

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